Sin horario y sin barrera de idioma
Web, móvil, tótem y mostrador responden con lo mismo, a cualquier hora, en quince idiomas y con el vocabulario del destino.
La oficina de turismo inteligente
La oficina física y la digital como un solo sistema: el mismo conocimiento del destino atiende en la web, en el móvil, en el tótem de la puerta y en el mostrador. Y tu equipo lo ve todo desde un panel.
En marcha en León, Suances, Lorca, Huesca, Teruel, Llanes y más destinos.
La oficina inteligente por dentro
De lo que ve en la calle a lo que se lleva en el móvil, pasando por quién lo orquesta y por lo que aprendes de ello. Siete capas sobre la misma base de conocimiento del destino. Cada una se contrata por separado.
01El territorio
Lo primero que digitalizamos no es una página: es el destino. Los puntos de interés con su ficha, los trazados de las rutas, los mapas y los visores. Es la capa sobre la que después funcionan el agente, el planificador y todo lo demás.
02En la calle
Un tótem en la puerta o una pantalla dentro, con el mismo agente que responde en la web. Resuelve las preguntas repetidas, enseña la agenda de hoy y avisa siempre de que se está hablando con una inteligencia artificial. Funciona cuando la oficina está cerrada, que es cuando más gente pasa por delante.
03En el mostrador
Esta capa no es para el viajero: es para quien está detrás del mostrador. Una interfaz directa donde se escribe lo que el visitante necesita y salen las fichas listas para darle, sin abrir cinco pestañas. Y un QR para que se lo lleve al móvil tal cual, sin apuntar nada.

04Lo que se lleva
El planificador lee lo que tu destino ha publicado y compone un itinerario a la medida de quien pregunta: días, ritmo, intereses. No inventa sitios, ordena los tuyos. Y se lo lleva al móvil junto con las rutas, para seguir usándolo cuando ya no está delante de ti.
05La sala de máquinas
Hasta hace nada el destino se tenía que adaptar a la herramienta. Ahora construimos el gestor a la medida de cómo trabaja tu equipo: los campos que usáis, los flujos que tenéis y las competencias que os tocan. Con un CRM del destino, los QR dinámicos y las encuestas dentro, no de tres proveedores distintos.
06La fábrica de contenidos
Una oficina inteligente sin contenido es un buscador vacío. Por eso cubrimos la cadena entera: producimos el material nuevo, lo dinamizamos con creadores, montamos las landings de campaña y gestionamos el branded content con terceros. Veinte años haciéndolo en minube.

07Lo que aprendes
Todo lo que pasa en cualquiera de las capas anteriores vuelve a un solo panel: lo que se pregunta al agente, lo que se toca en el tótem, lo que se navega en la web y lo que se atiende en el mostrador. No son cuatro cuadros de mando que no se cruzan: es una capa analítica sobre todo el destino, con lo que se quedó sin respuesta arriba del todo.
El agente de IA es una de las siete capas, no el producto. Cada módulo funciona solo; lo que ganan juntos es que el destino deja de contarse dos veces.
Oficinas inteligentes en marcha · pruébalas ahora
Cada nombre enlaza al agente real. Son los que ya atienden a viajeros, no maquetas.
Qué cambia en la oficina
Cuatro cosas que un visitante nota la primera vez, y que un técnico nota a la primera semana.
Web, móvil, tótem y mostrador responden con lo mismo, a cualquier hora, en quince idiomas y con el vocabulario del destino.
Temas recurrentes, idiomas y preguntas sin respuesta: la lista de lo que hay que escribir a continuación.
Cuando una conversación necesita a una persona, el técnico la recibe con todo lo hablado y sigue desde donde iba. Nadie repite nada.
Sin una línea de presupuesto por idioma y sin perder cómo se llaman aquí las cosas.
Sin sustos
La oficina inteligente no sustituye a la oficina: la prolonga.
Lo que sigue igual
Tu equipo decide qué se publica y qué se recomienda.
Las conversaciones difíciles las atiende una persona.
La oficina física sigue siendo el sitio al que ir.
Lo que cambia
Se atiende también fuera de horario, en quince idiomas y donde esté el viajero.
Las preguntas repetidas dejan de ocupar el mostrador.
Por primera vez sabes qué se pregunta, en qué idioma y a qué hora.
Lo que ya tienes publicado y, si lo autorizas, las experiencias de viajeros de minube. Dimensionamos el arranque antes de firmar nada.
Web, agente, rutas, planificador, tótem, mostrador o audiencias: cada uno se contrata por separado y funciona solo. Lo que comparten es la base, así que el segundo cuesta menos trabajo que el primero.
Recibe el hilo completo de la conversación y ve, en el panel, lo que se pregunta y lo que falta por escribir.
Sin oficina inteligente
Y en un idioma que no está en el folleto. El viajero no espera: pregunta a otro sitio, y ese otro sitio no conoce el destino.
La web por un lado, el folleto por otro y la pantalla con un PDF de hace dos años. Se actualiza uno y los otros envejecen.
Se cuenta cuánta gente entró en la web y cuánta pisó la oficina, pero no qué querían saber ni qué se quedó sin respuesta.
No. El agente vive dentro de la web que ya tienes con un fragmento de código; Suances lo tiene así en turismo.suances.es. Construir una web nueva es otro alcance y otro presupuesto, y solo si lo quieres.
Sigue siendo el sitio al que ir. Lo que cambia es que fuera de horario hay un tótem en la puerta, y que dentro el técnico ve las conversaciones con todo el hilo en vez de empezar de cero.
Sí, y es lo habitual: la mayoría de destinos arranca por el agente en la web. Cada módulo funciona solo; lo que ganan juntos es compartir el mismo conocimiento.
Por contrato menor o por licitación, según el alcance. En la página de cómo se contrata están las vías, los plazos y la documentación que solemos aportar.
Te enseñamos el panel por dentro con un destino en marcha y te decimos qué piezas tienen sentido para el tuyo.