Buscar en tu propia web delante de quien espera
El visitante está ahí, con prisa, viendo cómo tecleas. Es lento, deja mala impresión y acaba en lo mismo: «mire, está en la web».
Atención asistida · Capa Atendemos
Encuentra en segundos lo que te acaban de pedir y entrégaselo al momento, sin navegar por tu propia web delante del visitante ni improvisar con un folleto.
El visitante está ahí, con prisa, viendo cómo tecleas. Es lento, deja mala impresión y acaba en lo mismo: «mire, está en la web».
La pregunta era concreta —un domingo abierto, una ruta con sombra, aparcamiento para una caravana— y lo que se entrega es el mismo folleto igual para todos.
El mostrador, paso a paso
Tres momentos de una atención cualquiera. El técnico no deja de hablar con quien tiene delante en ninguno de los tres.
01La pregunta
Escribes la pregunta tal como la ha hecho el visitante —«un sitio con sombra para comer cerca del faro»— y el contenido del destino responde. No hay que saberse el árbol de secciones de la web para encontrar algo.
02El plan
Quitas lo que no le sirve, añades lo que sí y lo que queda es una respuesta a su pregunta, no un volcado de resultados. El técnico sigue siendo quien decide: la herramienta le trae el material, no le sustituye el criterio.
03El traspaso
El visitante escanea y se va con lo acordado en el bolsillo: horarios, mapa y lo que decidisteis en el mostrador. Y lo que se ha preguntado queda registrado, que es la materia prima más honesta que tiene un destino para decidir qué publicar la semana que viene.
El módulo no atiende por el técnico: le quita la parte lenta —buscar y copiar— y le deja la que solo sabe hacer una persona.
La diferencia
El mostrador de hoy
Se busca en la web pública, con su menú y su buscador de páginas.
Lo que se entrega es un folleto igual para todos o una dirección apuntada a mano.
Si el visitante pregunta en otro idioma, se traduce sobre la marcha.
Lo que se pregunta en la oficina no queda en ningún sitio.
Con atención asistida
Se busca por la pregunta, en lenguaje normal y en el idioma en que llegue.
Se entrega un plan hecho para esa persona, en su móvil y con el mapa.
La interfaz es para trabajar de pie: grande y rápida, no un cuadro de mando.
Cada consulta alimenta la lista de lo que hay que publicar.
La columna de la izquierda no es un enemigo inventado: es cómo se atiende hoy en la mayoría de oficinas, con las herramientas que hay.
Qué no hace
Menos de una mañana. Si sabes atender al público, ya sabes usarlo: la interfaz imita la conversación del mostrador, no un cuadro de mando. La formación que entra en el proyecto es para afinar las búsquedas del equipo, no para enseñar el botón de encendido.
La búsqueda necesita conexión para leer el contenido del destino al día. Si la oficina se queda sin ella, el módulo avisa y el mostrador vuelve a la atención de siempre hasta que vuelve.
Queda registrado: qué se pregunta, en qué idioma y qué se respondió. Es la materia prima más honesta que tiene un destino para decidir qué publicar después, porque son preguntas reales de gente que estuvo de verdad en tu oficina.
Te lo enseñamos funcionando en una oficina real y preparamos una prueba con el contenido de tu destino.