Actualizarla exige llamar al proveedor
Por eso enseña el PDF de hace dos años. Cuando cambiar un horario es un ticket de soporte, la pantalla deja de actualizarse y el visitante recibe información vieja firmada por tu organismo.
Pantallas y tótems · Capa Atendemos
Un tótem no es un cartel: es la prolongación de tu oficina en la calle. Atiende, recomienda y entrega el plan al móvil del visitante con el mismo conocimiento que tu web y tu equipo.
Por eso enseña el PDF de hace dos años. Cuando cambiar un horario es un ticket de soporte, la pantalla deja de actualizarse y el visitante recibe información vieja firmada por tu organismo.
Justo cuando tenía la tarde libre para decidir. Se va con una captura de tus horarios en el móvil y con la sensación de que el destino no cuenta con él.
Porque el cartel se imprimió el martes. Lo que se publica en papel no se puede corregir: la promoción llega tarde o no llega.
El recorrido
Tres momentos de una tarde cualquiera. El mismo conocimiento del destino en los tres, porque es el mismo sistema.
NoniaSoy Nonia, tu guía virtual de la ciudad de León01La calle
La pantalla no espera a que el visitante encuentre lo que busca en un panel: le contesta. Habla o escribe, en su idioma, y recibe lo que hay publicado hoy, no lo que se imprimió el mes pasado.
02El traspaso
La conversación no se queda en la pantalla de la calle: el QR la pasa al móvil del visitante con el plan, los horarios y el mapa. Sigue por donde iba, ya andando, sin volver al tótem ni instalarse una aplicación.
03El panel
La pantalla no tiene un contenido propio que mantener aparte. Bebe del mismo panel que la web: cuando tu equipo cambia un horario, cambia en la web y en la calle a la vez. Y lo que la gente pregunta en el tótem vuelve a ese panel, junto a lo que se pregunta en la web.
La pantalla es un canal más del mismo sistema, no un producto aparte. Por eso no hay un contenido de tótem que mantener. Así está montado en la Comarca de las Cinco Villas, que es de donde sale la pantalla de arriba.
La diferencia
La pantalla de siempre
Enseña un PDF o un pase de imágenes: no responde a nada.
Cambiarla es un ticket al proveedor, así que casi nunca se cambia.
Habla un solo idioma, el del cartel.
No deja rastro: nadie sabe qué buscaba la gente delante de ella.
El tótem del destino
Contesta preguntas con el contenido oficial publicado hoy.
Lo actualiza tu equipo desde el panel de la web, sin llamar a nadie.
Atiende en quince idiomas sin traducir nada a mano.
Lo que se pregunta en la calle se mide junto a lo de la web.
La comparación es con una pantalla de señalización al uso, que es lo que suele haber instalado. No con otro agente conversacional.
Qué no hace
La pantalla sigue mostrando la información esencial del destino (horarios, mapa, próximos eventos) aunque el agente no pueda responder en vivo. En cuanto vuelve la conexión, recupera la conversación sin que el visitante tenga que empezar de cero.
Tu equipo, desde el mismo panel que la web del destino. No hay un según qué canal para la pantalla y otro para la web: lo que se publica, sale en los dos. Si un día lo quieres, también podemos ocuparnos nosotros de la producción de contenidos.
La interfaz trae un modo accesible que el visitante activa desde la propia pantalla: está en marcha, por ejemplo, en el tótem de la Comarca de las Cinco Villas. Lo que no vamos a afirmar aquí sin auditoría es la conformidad con la EN 301 549 de un montaje concreto, porque la accesibilidad de un tótem depende también de dónde se instala —altura de la pantalla y espacio de aproximación— y eso se revisa destino a destino, con vosotros.
Normalmente sí: lo que ponemos es el software, no el aparato. Si ya hay un tótem o una pantalla en la calle, lo primero que miramos es si se puede aprovechar. Y si hay que comprar hardware, se compra donde os convenga: no lo vendemos como caja negra.
Te enseñamos el tótem que ya está funcionando en la Comarca de las Cinco Villas y te contamos qué hace falta para instalarlo en tu destino.